Cap 11 : SORPRESA ..!!

Justo antes de la media noche entro al recibidor cuidadosamente mientras salgo del ascensor. No, no hay nadie a la vista. Realmente no quiero cruzarme con el jefe cogiendo en el piso, o en ningún otro sitio al abierto.

Hay ciertas cosas que el personal no necesita ver. Si no estuviera tan cansado hubiera considerado seriamente subir al 30vo piso a pie por la escalera de escape para evitar aquel espectáculo. Si te contara lo que he visto… me entenderías perfectamente...

Pero el departamento parece en calma. Quisiera ir a la cama, bueno a la cama de Gail aunque sé que no está ahí, pero antes de eso hay algo que debo hacer.

En el techo, Charlie Tango está aparcado silenciosamente. Los motores están en stand-by por el momento. En la pequeña cabina de pilotaje del helipuerto esta Sandy “Bullshit” McCoy, el piloto en espera, quien está dormido leyendo la revista Soldier of Fortune.

Sí, eso también me haría dormir.

 

-Hey Bull, como estas amigo?

 Mi voz hace que salte de tal forma que se le cae la revista.

 

-Taylor!... carajo! Para qué me despiertas, eh? Estaba soñando con Britney Spears.

-Realmente necesitas hacerte una vida, hombre.

-Mira quién habla

Buen punto. -Se te está pagando muy bien, Bull

 

En este negocio, todos tenemos jornadas y tareas que nos adormecen el cerebro. Esperando por la llamada que nunca ocurre, tiene que ser una de las peores cosas. Puedo simpatizar con Bull pero está siendo muy bien remunerado por quedarse dormido en el trabajo.

Quizá deba dejarlo relajarse un poco, si la Srta. Steele no ha salido corriendo por su vida hasta ahora, aunque igual, esa no es mi responsabilidad; después de todo el jefe está pagando.

 

-Necesitas café o algo de comer, Bull?

-Nah, el ama de llaves, Gail, ya me ha dejado algo antes de irse. Hombre, nunca me habías dicho que tenía tan buena delantera. O es que no te has dado cuenta, eh, Taylor? Estas perdiendo tu toque?

 

Este pendejo de mierda ya va a ver si estoy perdiendo mi toque o no si sigue hablando de esa manera acerca de Gail.

 

-Caramba! Solo decía, hablaba por hablar solamente, no pierdas los papeles, Taylor!

 

Inteligentemente Bull levanta las manos en señal de paz; no me había dado cuenta de que mis manos estaban haciendo puño.

 

-Lo siento, hombre, no sabía que había algo entre ustedes. En serio, solo decía, nada más.

-Si, bueno, procura usar tu cerebro antes de abrir la boca la próxima vez, o te verás hablando sin dientes.

Mi naturaleza bonachona respecto a los seres humanos se ha evaporado en el transcurso de esta corta pero irritante charla con Bull. Y ahora me alegro de que tenga que estar pendiente del llamado del jefe toda la maldita noche. Que le aproveche al pendejo.

Después de haber cumplido mi cometido con honor, regreso al departamento.

Mierda! El lugar esta para nada tranquilo como antes; los reconocidos sonidos de una mujer extasiada están saliendo de la habitación del jefe. Demasiada información!

Aunque nunca he sabido que haya llevado a una mujer a su habitación antes. No soy tan curioso; la linda Srta. Steele está llena de sorpresas.

Tengo que volar hacia el área del personal. Subo las escaleras hasta de a 3 a la vez.

Cerrando firmemente la puerta, me relajo un poco. Hay una nota en la mesa de la cocina.

 

Hola guapo! Hay un sub de pollo con mayonesa en el refrigerador y un pastelito de café.

y si no eres Jason  Taylor, que rayos estás haciendo en mi cocina?

G xx


 

Me hace sonreír este gesto de mi Gail!, pero la verdad es que estoy demasiado cansado para comer.

Me desvisto rápidamente tirando mi ropa en el piso de una manera que haría fruncir el ceño a Gail, y después, colapso en la cama. La almohada de ella tiene su olor, la abrazo fuerte esperando tener dulces sueños.

En algún punto de la madrugada escucho el piano. Me sorprende: creí que las cosas eran diferentes, ya que la Srta. Steele está durmiendo en la habitación del jefe. Pero no. Algunas cosas nunca cambian.

 

*****

 

Estoy un poco sorprendido cuando me despierto, está más claro que lo de costumbre. Mierda! Son las 8am. Me pase de la hora; debo haber olvidado poner el despertador.

Mierda! Mierda! MIERDAAAAA!

De inmediato reviso mi Blackberry: tengo que mirar 2 veces para asegurarme de que no hay ningún mensaje de texto o llamadas perdidas de parte del jefe.

Nope, Nada, Nothing, Zilch, Niente.

Es muy raro: lo único que se me ocurre es que el jefe ha pasado una muy buena noche.

En lo que a mí respecta he dormido tranquilo. Pero extraño despertar junto a Gail, y su carita dulce. Y francamente, extraño el sexo mañanero.

La cama es un planeta muy solitario sin ella.

A pesar de haber dormido tan tranquilo, me siento raro. Caray, Cálmate Taylor- tienes una vida sin Gail también, eh? Si, la tengo, pero no sé si vale la pena vivirla.

Odio los fines de semana en los que ella está ausente. Y no he visto a Sophie en casi 6 semanas. Se debe estar olvidando de cómo es su viejo. Tener 7 no es bueno en estos tiempos.

Así que me quedo en plan de “Ramiro sin amigos”, paseándome por el área del personal como un mal olor, mientras el jefe está haciendo las cosas a su manera con una universitaria... 

Si, claro y quien mierda dijo que el mundo era un lugar justo, eh? triste pendejo...

Me baño, me afeito y me como el sub de pollo que me dejo Gail. Es una pequeña bromilla entre ella y yo, si me entiendes?: todo eso de las sub/sum.

Y como Gail ha sido tan considerada en dejarme también un pastelito de café, me lo como todo y encima le pongo 3 de azúcar a mi café, aprovechándome de que ella no está en casa.

Me visto rápido y controlo mi arma. Si, ya sé que es domingo, el día del Dios, y también sé que no ha habido ningún alerta de que preocuparse en contra del jefe en varios meses, pero el momento en que no tienes tu arma, es el momento en que realmente la terminas necesitando. Así que no me voy a arriesgar. Entonces cuando ya estoy vestido apropiadamente, llamo a Bull, creo que lo he despertado porque esta de un puto mal humor que ni te cuento. Como buen anfitrión le digo que baje a comer algo a la cocina del personal antes de que vaya volando a llevar a Charlie Tango de vuelta a Boeing Field.

Realmente me alegro de haberme comido el sub y el pastelillo antes de llamarlo. Que le sirva de lección al bastardo.

Puedo oír a alguien moviéndose en la cocina principal, y sabiendo que el jefe solo sabe cómo ir al refrigerador y al microondas, asumo que se trata de la Srta. Steele.

Me sorprendo muchísimo cuando la veo porque solamente está usando la camisa del jefe. Y cuando digo ‘solamente’ es porque se de lo que estoy hablando ya que tengo como evidencia la vista de unos ojos de medida 20/20 y estoy muy sorprendido.

Hombre, se le ve tan dulce e inocente con el cabello recogido.

Me alegro de que ella no me haya visto, me haría sentir como un pervertido.

Oficialmente sigo de servicio, pero sin mucho que hacer en mi oficina, controlo las cámaras de CCTV mientras me fijo en la internet en ropa para niñas de 7 años.

Caray! tangas para niñas de 7 años? Tiene que ser joda! Qué enfermo de mierda anda suelto por ahí? …OK, trabajo para un enfermo de mierda, pero no es lo que quiero decir. Acaso una niña de 7 años no debería verse como una niña de 7 años y no como una puta de Las Vegas? Quizá me quede con la opción de  los libros para Sophie.

Escucho voces en la cocina, así que ya sé que el jefe está despierto. Estoy realmente sorprendido que la Srta. Steele haya despertado antes que el jefe, pero él ha estado actuando tan extraño últimamente desde que la conoció, que me estoy dando cuenta que todas las apuestas son inciertas. Tengo la sensación de que la rutina del mundo de mi jefecito con sus amiguitas del cuarto rojo está a punto de cambiar. Y quizá eso no sea tan malo.

Llegando las 11:30, estoy aburrido y cagado. El jefe y la Srta. Steele han desaparecido a la habitación de él, y he tenido que subir el volumen de la música bastante alto para bloquear el ruido que hacen. Dos opciones: es que él es muy bueno en lo que hace o ella es muy fácil de complacer. Lo que sea, pero  por dentro estoy rogando a que bajen la voz!!

Estoy intentando trabajar por aquí, gente!

Y de pronto, entra al garaje un auto que reconozco, Mierda! la Dra. Trevelyan- la madre del jefe!

Oh, esto se pone interesante!

Me siento un poco nauseabundo de solo pensar en la confrontación que se me viene, espero en el vestíbulo, frente al elevador. Casi casi preferiría que me despidan a tener que enfrentarme a la doctora en este momento. Qué se supone que debo decirle?:

“Disculpe, pero el hijo a quien creía gay está teniendo sexo en este momento, y en su dormitorio por primera vez, en lugar de su cuarto de juegos, usted sabe, aquel donde tiene látigos y cadenas. Ah, y es con una chica. Le importaría regresar dentro de un rato cuando ella haya terminado su orgasmo?”… Por Dios! No puedo estar en peor momento!

Gail se está perdiendo de toda la diversión!

Las puertas del elevador se abren y la Dra. Grace Trevelyan-Grey sale con una sonrisa.

-Hola Taylor, cómo estás? Cómo está tu niña?

-Muy bien, Gracias Sra. Grey.

 

Ella sonríe y me pasa de largo dejándome ahí parado como un tonto con una escoba en mi trasero.

 

-Está mi hijo?

-Eh, él está en la cama todavía, Sra. quisiera dejarle algún mensaje? (intento)

-En cama a esta hora?

 

Frunce el ceño y mira su reloj.

 

-Si Sra., así que si gusta dejarle un mensaje, me asegurare de que lo reciba lo más pronto posible, y...

-Pero si todavía está en la cama, debe ser porque está enfermo. Él nunca está en su cama a estas horas. Él nunca se queda descansando en su cama.

 

Y así mismo comienza a caminar en dirección al dormitorio del jefe.

Mierda, está a punto de encontrarse con una visual que ninguna mamá debería ver. Casi seguro que será una imagen no apta para menores de 17. Al menos no hacen el ruido que hasta hace unos minutos.

 

-Sra. Grey, por favor! (intento una vez mas… Por Dios!!!)

 

Ella voltea y me da una mirada de aquellas que puede hacer congelar a un pelotón de la marina. Realmente quisiera que Gail estuviera acá, este es definitivamente un momento de mujer a mujer.

-Taylor! no podrás mantenerme alejada de mi hijo!

Ahhhh estoy cagado!

 

-El Sr. Grey no está solo. ( Y esa es mi última oportunidad para mantener mi empleo)

-Qué me estás queriendo decir con que no está solo?

 

Carajo… que rayos cree usted que estoy intentando decirle, mujer!?!

 

-Tiene compañía.

-Oh! (momento oh!)

 

Oh Gracias a Dios que lo hay comprendido!

 

-Ya veo, Gracias Taylor, creo que… creo que… iré a sentarme por un momento, si no te importa. (En un completo shock)

 

No, para nada estoy feliz! Por lo que usted más quiera, mujer, lárguese ya!

Pero su voz ha alertado al jefe, quien llega de inmediato al salón principal.

Regreso a mi oficina y listo, los dejo haciendo de las suyas.

Gracias a Dios, que suena mi BlackBerry, distrayéndome del drama que se desatara… como cualquier otro día en la casa de Grey. Nunca deja de sorprenderme

 

-Hola Taylor

-Hola Ros.

-Dile a Christian que conteste su maldito celular, necesito hablar con él acerca de un tema con el embarque de Darfur. Por qué rayos no contesta?

-Está ocupado

-Con qué?! Bueno, nada, no me interesa, ya entiendo. Solo dile al bastardo que me llame, si?

 Y así, la línea muere. Si, nena, chau para ti también.

Puedo escuchar el murmuro y tono de las voces que vienen del salón principal, pero no las palabras en sí. Me sorprende oír que muy cuidadosamente, la Srta. Steele se encuentra con ellos en el salón. En mi conocimiento, el jefe nunca le presentado ninguna chica a su madre. Apuesto a que la doctora está encantada de conocer a la Srta. Steele. Sorprendida pero encantada.

Me doy cuenta de manera abrupta que la Dra. Trevelyan finalmente se ha dado cuenta y se retira. Me apresuro al salón y la acompaño al vestíbulo.

 -Sra. Grey?

-Gracias Taylor.

 

Caminamos al elevador en silencio. No soy del tipo conversador, pero. Dra G. sin  embargo comenta:

 

-Dios mio, qué sorpresa aquella, Taylor! Cuanto hace que Christian y Ana están saliendo?

-Me parece que no mucho, Sra.

-Lo siento, No debería hacerte estas preguntas… pero es que… qué sorpresa!... Bueno Taylor, Gracias, que tengas un buen día.

-Sra.

 

Tan pronto como se va, aprovecho para darle el mensaje de Ros al jefe.

En el salón principal, el jefe está regañando a la Srta. Steele. Me pregunto que habrá hecho de malo. Conozco la expresión en la cara de Grey, y ella aparenta querer escapar corriendo. Chica lista.

 

-Sr Grey, hubo un incidente con el embarque a Darfur.

Asiente. -Charlie Tango ha vuelto al Boeing Field?

-Si señor.

Siento los ojos de la chica en mí, así que volteo a verla. -Srta. Steele

Me da una sonrisa dulce y tímida. Realmente es una chica linda y buena. Ojala que el jefe la sepa cuidar.

Grey atiende sus asuntos y yo voy a mi oficina, dejando a la Srta. Steele sola  y  con incertidumbre en el salón principal. Ella parece desbordada de emociones con todo lo que ve a su alrededor y un poco temerosa del jefe. Pobre chica, espero que se encuentre bien.

Me doy cuenta que el jefe está listo para salir.

-Mañana entonces?

-Si Señor. Que auto se lleva?

-el R8

 

Bastardo suertudo.

 

-Que tenga buen viaje Sr Grey. Srta. Steele.

 

Realmente, ella es una chica dulce. Espero sinceramente que él no esté planeando meterla en los dudosos gustos de su cuarto de juegos, pero me temo que es demasiado pedir.

Mi madre solía decir: un leopardo nunca cambia sus manchas.

 

****************

 

La historia de Gail.

 

Jason esta en Portland con el Sr. Grey por toda la semana. El departamento está tranquilo y vacío sin  ellos dos. Es más fácil realizar mi trabajo, pero los extraño.

Sé que Jason aparenta no tenerle cariño al Sr. Grey, pero yo sé que no es así. Y sinceramente, el Sr. Grey, es un hombre dulce, fácil de gustar y un buen empleador. Es considerado y amable, un buen hijo, un hermano atento, y trabaja muy duro.

Sinceramente no entiendo por qué necesita… hacer lo que hace, lo que quiera que sea. O sea, es bastante obvio. He estado limpiando ese cuarto de juegos por más de 4 años. Todas esas varas y látigos y otros… accesorios. No entiendo por qué, sencillamente. Y algunas de esas chicas, las sumisas, eran chicas muy buenas. Bueno, no me gustaba mucho Melissa, pero igual, ella no duró mucho. En algún momento pensé que él y Leila llegarían a tener algo diferente, pero ella se fue, simplemente un día, dejo venir. Así como todas las otras.

Sé que el sr. Grey tiene un temperamento muy fuerte, Jason lo ha mencionado muchas veces, pero conmigo nunca lo ha perdido, ni una sola vez. Siempre está agradecido por todo lo que hago y se come todo lo que le pongo al frente. Si todos los jefes fueran como él sería facilísimo realizar mi trabajo.

Mi hermana Allison tiene mucha curiosidad respecto a él. Quien no, verdad?

Pero he firmado un NDA, y ella comprende que no puedo hablar de mi trabajo. Por el contrario, desgraciadamente, es muy vocal acerca de mi relación con Jason. Ella no lo ha dicho específicamente, pero creo que piensa que le resulto “conveniente”.

Ha sido un poco incómodo cuando nos hemos juntado todos. Jason es lo suficientemente astuto como para darse cuenta de lo que ella piensa de él, así que él no participa, se encierra en sí mismo. No es que él sea una persona conversadora, para nada.

Ojala ella lo viera de la forma que yo lo veo: cálido, divertido y amoroso.

Allison cree que Jason es un tipo peligroso.

La cocina del personal aparenta un lugar de guerra, como si una bomba hubiera explotado allí. Suspiro. Jason realmente no es para nada ordenado. Atenderlo es un trabajo de tiempo completo. Menos mal que el Sr Grey es metódico y ordenado. Es un placer trabajar para una persona que es tan organizada; realmente hace mi vida como trabajadora mucho más fácil.

No puedo evitar mi sonrisa cuando me doy cuenta que Jason ha hecho un buen recorrido por el refrigerador. Menos mal que entrena vigorosamente, no me gustaría ser la responsable de su cintura.

Realmente es algo muy bueno para una mujer en sus 40’s, hacer el amor con un hombre como Jason. Realmente tiene un cuerpo fabuloso, considerando que la mayoría de mis amigas se quejan de las panzas cerveceras de sus esposos, papadas y, bueno, la falta de apetito sexual. De hecho, Jason no tiene ni una pulgada de grasa en su cuerpo. Y es un amante muy considerado. Y hablemos de estamina! No tengo ninguna queja en ese aspecto. Tengo muchísima suerte.

Me ha pedido que me case con él, otra vez. No lo haré, por supuesto. No creo que lo diga en serio. Después de todo, él es 7 años menor que yo y podría conocer a una mujer con la que pueda tener una familia; hermanos y hermanas para Sophie. No seré yo quien lo detenga cuando eso suceda.

Pero hay otra razón: el trabajo que realiza. Ya he perdido a un marido, y no podría soportar perder a otro. Sé que hay otros trabajos igualmente peligrosos, pero odio, ODIO que Jason use un arma todos los días y que trabaje en Seguridad Personal. No podría casarme con un hombre que use un arma para trabajar, no podría. La sola idea me hace temblar.

 

*****

Después de haber limpiado la cocina del personal, decido que hoy es un buen día para lavar. De esa forma, cuando el Sr. Grey regrese a casa tendrá sabanas limpias. A quién no le gusta el olor de fundas limpias y frescas?

Pero cuando jalo el cubrecama, quedo petrificada. Hay… sangre en las sabanas!

Por un momento, petrificada, recuerdo que Jason me comento que el Sr. Grey había invitado a una chica nueva al departamento, pero no tenía idea de que dormirían en su habitación!

O sea, estoy contenta, pero solo un poco sorprendida. Bueno MUY sorprendida.

Nunca comprendí por qué el Sr. Grey nunca dormía con sus amigas. Creo que tiene problemas con el hecho de que lo toquen, pero de todas maneras…

Bueno, parece que la Srta. Steele es diferente. Supongo que debe estar con su periodo.

Si el Sr. Grey ha conocido a alguien con quien tener una relación normal, oh eso sería fantástico! Estoy tan contenta por él. Jason dijo que la chica era muy dulce, tímida, e inocente. De solo 21 años, y…

Oh! Inocente?! Oh no! Cuan inocente?! Y en ese momento tengo la sensación con cierto nivel de certeza de que estoy frente a la evidencia de su virginidad perdida.

Saco las sábanas de inmediato. No sé qué pensar. Realmente no lo sé.

No es tu problema Gail, compórtate, nena!

Oh Sr... Grey. Qué ha hecho?

El resto del día me la paso inquieta; no sé qué pensar, y es difícil articular por qué este hecho me molesta tanto. Obviamente, no estoy segura de que ha pasado; pero tengo una fuerte sospecha. Esta chica, tan joven, tan tímida, tan inocente, esas son las palabras que usó Jason para describirla ya 2 veces. Acaso el Sr. Grey pretende introducirla a sus… vicios?

He sido capaz de aceptar que sus amigas hayan elegido esta forma de vida por cualquiera que sea la razón que tengan (y sinceramente no quiero ni pensar que razón tiene que ser), pero iniciar a una joven chica en eso… no, lo encuentro reprochable e imposible de aceptar.


Y aun así… no es de mi incumbencia. La Srta. Steele puede ser joven e inexperta pero no es una niña y no es tonta; es una mujer adulta quien debe tomar responsabilidad de sí misma en esta vida. Pero y si fuera mi hija?, cómo me sentiría? Y esa es la cruz del tema: si hubiera sido bendecida con una hija, fácilmente podría tener la edad de la Srta. Steele; y aunque por toda la bondad que sé que el Sr. Grey posee en su corazón, no querría que mi hija fuera iniciada en este estilo de vida, es demasiado, demasiado oscuro.

Como quisiera que Jason estuviera aquí. Quiero hablar con él de esto, desesperadamente, y no creo que es un tema para tratar por teléfono. Y ahora qué hago? Qué puedo hacer? Qué debería hacer? Las preguntas me persiguen durante todo el día, no importa las tareas que esté cumpliendo, por menores que sean. Finalmente, exhausta de estar sola, y a punto de que me dé una migraña, llego a una conclusión: tengo que conocer a la Srta. Steele personalmente, y de esa forma me daré cuenta. Mi conciencia lo demanda… y mi corazón teme lo que sea que me pueda encontrar...

 

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