Cap 13.  A ella no le gustan los Audis

 

El jefe está completamente ido, aislado de todo y de todos. Menos mal que estoy a cargo, porque seguro que hubiera chocado contra un árbol o atravesado en medio de la carretera; o sea, el tipo está completamente metido en su mundo. Se podría decir que está flotando en su propio océano de felicidad con esa sonrisa tarada aplastada en su cara de modelo de portada de revista. Nauseabundo como la mierda!

Si, si, todos hemos pasado por ello. Demasiado cagado por una mujer como para pensar correctamente, pero es que jamás pensé ver a Grey en esa situación, todo derretido.

Que es lo que tiene la chica Steele? Ella es hermosa y todo eso, cualquier tonto puede darse cuenta, pero el jefe ha tenido muchas mujeres hermosas tirándose encima, Francamente, el jefe ha tenido muchas mujeres hermosas y punto.

Así que es lo especial en la persona de la Srta. Steele? Quizá  el hecho que no se le regala, o dice ‘que tan alto’ cuando el grita ‘Salta’... Como sea…

A este punto èl esta demasiado ido como para trabajar.

Lo dejo en el Hotel con Flynn… al final lo hizo venir hasta acá… lo que le debe pagar al loquero este… Así como esta en estos momentos me alegro que Flynn y el conversen un rato.

Me pongo los pantalones deportivos y camiseta y me dispongo a dar unas vueltas en un parque cercano. Y además, sinceramente, estando acá en Portland, él no es el único que se siente sexualmente frustrado.

Para cuando regreso, el Audi A3 que ordene ya llego, el jefe lo inspecciona de reojo y asienta. Si, una máquina nueva valorada en 40,000 locos, y él lo mira de reojo.

Todo lo que quiero es tomarme una cerveza y comer una hamburguesa, estoy harto de la comida del hotel. Mierda, extraño a Gail y a sus habilidades culinarias -entre otras habilidades-.Ella sabe cómo complacer a un hombre de tantas formas.

Me toca postergar la cerveza, ya que oficialmente sigo de servicio, y así como van las cosas, sé que el jefe cambia sus planes a cada momento. Dudo mucho que la Srta. Steele lo sepa, pero seriamente está arruinando mi vida social.

Como lo suponía, el jefe me llama poco después de las 7:30pm para decirme que me necesita ya que va al dpto. de la Srta. Steele. Y está llevando una botella de champagne fría que ha pedido en el hotel.

Cuando nos metemos en el pequeño coupe rojo, el valet del hotel está sonriendo a sí mismo. Mierda! Acoso esto parece una cita? Tengo que admitir que probablemente es exactamente lo que parece. Diablos, te pensaras que a estas alturas ya debería estar acostumbrado, pero NO!

La distancia de 6 millas hasta el dpto. las hacemos en silencio. Por suerte el jefe no es ninguna cotorra.

Cuando llegamos al dpto. de la Srta. Steele le entrego las llaves al jefe, y llamo a un taxi para ir por el SUV. Por lo visto no planea pasar la noche con ella.

Y ahora que me lo pienso… por qué carajo no vinimos en autos separados? Por qué no vino solo y yo lo pasaba a recoger? Debe ser que la frustración que llevo encima yo, y  Ã¨l en el 7mo cielo... ninguno de los 2 está pensando derecho. Que joda!

Veo desde la acera de enfrente cuando ella abre la puerta, su sonrisa tímida podría derretir hasta el corazón más duro, el jefe no tiene ni una oportunidad de resistirse. Parecen un par de colegiales en una cita, eso si dichos crios pudieran pagarse el precio del champagne más caro de la lista y el azotador Audi A3… Dije azotador? se me escapó… por decir… jeje.

El taxi llega, y recojo el SUV del Heathman, me como la hamburguesa que tenía antojada desde hace rato y mientras espero fuera del auto, me la como. Me pregunto cuando fue la última vez que el jefe ha comido una verdadera hamburguesa americana salada y grasienta. No desde que lo conozco, eso te lo garantizo.

Media hora más tarde llego de vuelta al dpto. de la Srta. Steele.

Diablos, podría quedarme aquí sentado esperando por horas. Espero que tenga ganas no más de una cogida rápida, pero el champagne me indica lo contrario. Te imaginas lo incómodo que es intentar dormir sentado en un auto ? Aunque sea un SUV… Si, que comiencen los putos violines!

Para pasar el tiempo llamo a Gail

-Hola nena!

-Jason!

Y la manera en que pronuncia mi nombre me pone…

-Que estás haciendo nena?

-No mucha cosa, leo un libro, y tú?

-chismoseando

-como? disculpa?

-estoy sentado en el SUV afuera del dpto. de la Srta. Steele, esperando a que el jefe… bueno esperando al jefe.

Hace una corta pausa. - ya veo

-sabes Gail, yo diría que le ha pegado duro. lo hubieras visto hoy en la ceremonia de graduación de la Srta. Steele: no podía quitarle los ojos de encima. Y cuando algún otro hombre se le acercaba, pensaba que iba a terminar metido en una pelea. Realmente le gusta, eso de seguro. Nunca antes lo he visto así.

-Crees que esta chica será… diferente? Gail usa sus palabras cuidadosamente, buscando las adecuadas.

-Quizá, él está en el dpto. de ella ahora mismo. … oh espera un minuto, están saliendo… él le está mostrando el Audi… Wow, se le ve enojada!

-ooh?

-De hecho se le ve enojada como la mierda

-oh Jason sabes lo que esto significa no?

-no le gustan los Audis?

-No, tonto! a ella no le gustan los regalos caros: ella no lo quiere por su dinero! Oh que maravilla!!

-no estoy seguro

- A ti no te gustan los regalos caros?

 Estoy pensando en la ropa íntima de Victoria Secret que le compre de la cual no he tenido muchos resultados ni diversión dicho sea de paso.

 -Jason, me encanta recibir regalos de tu parte, pero también sabes que no me gusta que gastes tu dinero en mí. Estas todo caprichoso, lo noto, para ya.

-Me gusta comprarte regalos, Gail, que tiene de malo? Es mi dinero y lo puedo gastar como quiera. No lo veo como despilfarro, si a eso te refieres.

Ella suspira. -Cuéntame, que están haciendo ahora?

-Están hablando. Ella está hablando; el parece sorprendido… hmmm, es decir… ella sigue enojada. oh, espera, ella le está dando un beso en la mejilla.

-Oh! (Gail suspira) Que dulce! Omg, Me gusta esta chica, Jason. Es distinta a las demás.  Que están haciendo ahora?

-Eh… de verdad quieres q te lo describa? Parece q se han olvidado de que están afuera. Menos mal que no hay ningún maldito reportero alrededor... No, espera... todo bien;  bueno él la está casi arrastrando hacia el departamento. Creo que me quedaré un buen rato por acá.


-Siento que tengas que esperar afuera. Has comido algo?

-Si, me comí una hamburguesa.

-Eso no es muy saludable, Jason.

Volteo los ojos.-Estuvo buena.

-Hmmmm! Intentas hacerme enojar?

-Lo estoy haciendo?

-Si!

-Qué tan enojada estas, nena?

-Te lo demostraré cuando vuelvas.

gruño

-Tienes idea de cuándo volverán? (continua)

-Mañana, en algún momento. Me enseñarás lo enojada que estas?

Ríe -Buenas noches Jason.

-Buenas noches nena.

 Me pongo cómodo en el asiento con una sonrisa en mi cara.

Un par de horas más tarde, mientras duermo con los ojos abiertos, veo que el jefe está saliendo del departamento. Él se gira para darle un beso a la chica, y cuando voltea en mi dirección tiene una cara de felicidad única. La expresión de ella es más difícil de leer; ella se ve… bueno no soy ningún experto, pero diría que ella está a punto de llorar.

Mierda! Que le ha hecho? Por un momento siento rabia, pero a la vez sé que no es de mi incumbencia. Me paga para que nada de esto sea de mi incumbencia.

Me pide que ponga música, así que volvemos al Heathman escuchando Gymnopedie de Satie. No sabía un carajo de música clásica hasta que comencé a trabajar para Grey, algunas son muy buenas. No se lo admitiría a mis compañeros del pelotón, pero tengo una predilección por Puccini.

Lo que me recuerda que tengo que recoger los tickets para ir a ver Madame Butterfly para Gail y yo. Es en la Seattle Opera House. El jefe nos dejará usar su privado. El bastardo puede ser muy generoso. Nunca se lo pedí, pero un día entro a mi oficina y me vio leyendo un folleto del programa, para cuando me doy cuenta, el gerente del lugar me llama para preguntarme que noche me conviene a mí y a la Sra. Taylor. No te cuento lo que me gusto como se oyó eso. Me supongo que es una bromilla del jefe.

El suele hacer cosas de ese tipo. Nunca lo menciona. Sé que es asquerosamente rico, así que no es por el dinero, sino el detalle, el hecho que se da cuenta. Parte de mí se pregunta si lo hace para endulzarme para que no se me ocurra buscar otro trabajo y él no tenga que buscar a otro tonto que logre vivir en su raro mundo alternativo. Pero el otro lado de mi cerebro, que ha sido entrenado por Gail piensa que lo hace porque es buena gente. Esa es la palabra que ella usa para calificar a Grey: bueno.

Me siento considerablemente menos caritativo cuando mi BlackBerry vibra en mi oreja poco después de la media noche, despertándome de un sueño espectacular q estaba teniendo, de Gail en una fábrica llena de lencería de Victoria Secret

 
-Señor?

-Voy a salir, Taylor. Me llevo el R8 y me quedaré afuera toda la noche. Solo quería avisarte.

Qué carajo paso?

-Si Señor. Tiene una reunión en la mañana en la sala de conferencias a las 8am

-Si, gracias Taylor (dice, irritado)

 Hey, cumplo con mi trabajo, jefe.

La llamada acaba y puedo imaginarme que está yendo de regreso al departamento de la Srta. Steele. Caramba! Quisiera que por una sola vez se decidieran, porque están destruyendo mi sueño completamente, eso sin mencionar mi vida amorosa...

Tiro mi BlackBerry encima de la pila de ropa en el piso y me duermo otra vez.

 A las 7am todavía no hay rastro del jefe. Yo estoy listo, afeitado y perfumado desde hace 45 minutos, pero el jefe está desaparecido. Verifico el gps en mi BlackBerry; el R8 sigue fuera del departamento dela Srta. Steele. Se me ocurre llamarlo, pero quiero conservar mi trabajo por un tiempo más.

A las 7:45am los empresarios comienzan a llegar a la reunión. Los guio al salón de conferencias y me aseguro de que tengan servido café y algún pastelillo para mantenerlos tranquilos.

Donde mierda esta Grey!?

Verifico el GPS y lo veo en movimiento. Finalmente! justo a tiempo Sr Grey.

Llega con solo 5 minutos de retraso, aun lleva sus jeans y camiseta, los que tenía puestos anoche, y no se ha afeitado… pero lo que si lleva es una puta sonrisa enorme aplastada en la cara.

La Srta. Steele está teniendo un efecto beneficioso en él, eso es seguro.

Los enternados no se deciden en que pensar acerca de Grey en este momento. Terminan haciendo lo correcto, ignorarlo.

Traje su laptop a la sala de conferencias sabiendo que la va a necesitar y me posiciono detrás de él teniendo así una vista clara de la puerta de entrada y me preparo para aburrirme hasta la muerte.

Además también estoy en posición de ver la pantalla de su laptop y te puedo decir que no está para nada metido con los temas de NASDAQ como aparenta. De hecho, si no me equivoco, y creo que no, yo diría que durante todo el transcurso de la reunión, le esta mandándole emails a la Srta. Steele.

Concéntrese jefe! Por favor, a este punto terminara vendiendo Grey Enterprises por un dólar a Azerbaijan por error.

A las 9, ya se ha aburrido y concluye la reunión. Se sacude a los minions, y se va a dar una ducha, no sin antes informarme que dentro de mis tareas para hoy, está incluida la venta de la carcacha de la Srta. Steele. Oh, vamos!

Así que a las 5:45pm toco la puerta de la Srta. Steele para que me entregue las llaves del monstruo de metal

 -Srta. Steele, vengo por su auto.

Ella se ve sorprendida y avergonzada

-Ah sí, claro. Pasa, voy a buscar las llaves.

 

El departamento es pequeño y vacío, con cajas y equipaje por todos lados. Se está mudando? Supongo que tiene sentido, ahora que ya se graduó, Y de pronto tengo una epifanía: que quiere apostar a que no se está mudando a Seattle? Si, claro.

Me da las llaves y caminamos hacia el auto. Me pregunto que será lo que guarda en la guantera? Sé que Gail guarda sus lentes de sol, algún lápiz labial, un peine y un mapa. Pero lo único que la Srta. Steele saca de su guantera, es una pequeña linterna. Lo encuentro extrañamente sensible y me pregunto si habrá sido su padre quien se la dio. El parece ser el tipo de hombre que se asegura de que su hija tenga una linterna.

Ella acaricia el auto, y lo mira con tristeza. Si, me sentí así con mi primer auto también. Gail tiene razón, a esta chica realmente no le interesa el dinero de Grey. Ella prefiere su viejo escarabajo al brillante Audi rojo. Y puede sonar loco, dada toda la mierda rara del jefe, ella lo puede ver a través de eso y le gusta por ser el mismo. Quizá si hay esperanza para ellos.

Caramba, me falta poco para andar cantando acerca de cursilerías dentro de poco. Controlate! Fuiste Militar!

 

-Por cuanto tiempo has trabajado para el Sr. Grey? (me pregunta suavemente)

-4 años Srta. Steele.

No puedo decirle mucho.

Ella me da una mirada como si quisiera que le contase toda la historia de su vida. Tengo que cortarla, pero puedo decirle la verdad también, o una versión de la verdad

 -Él es un buen hombre, Srta. Steele.

 

Me subo al Escarabajo, me peleo con los cambios y manejo…

El jefe me dijo que lleve el auto a dejar como chatarra, pero sé que este auto es un clásico.  Sé de un tipo que conoce a un tipo quien me ha ofrecido $5,000 dólares en cash. Buen precio.

Veinte minutos más tarde, con los billetes guardados en mi billetera, estoy de regreso en el Heathman. Nuestra estadía ya ha concluido así que lo único que tengo que hacer es ver que el valet ponga todas las valijas en el SUV. El jefe se ha ido antes en el R8.


Son casi las 11 para cuando llego a Escala. Tengo hambre y desesperado por ver a mi chica. Pero antes pongo los 5 grandes en un sobre y se lo entrego al jefe.

Lo veo sentado en su escritorio con la cabeza en sus manos, y la laptop abierta frente a él.

Lleva puesto el smoking. Ah sí, otra cena de recaudación.

 

-Que? (grita cuando toco la puerta del estudio)

El subidón inducido por la Srta. Steele no le ha durado: situación normal, eso parece.)

 -El dinero por el auto de la Srta. Steele, Señor, $5,000

 Parece sorprendido

 -Valía todo eso como chatarra?

-De hecho no, Señor, Es un modelo clásico, lo vendí a un coleccionista.

-Alguien te pago por ese pedazo de mierda?

 Lo miro sin expresión alguna. En la Marina, los reclutas aprenden esto en la primera semana, pero con Grey, lo puedo mirar a los ojos.

 -Bien Taylor. No te necesitare por el resto de la noche

 Salgo de su estudio, y escucho su celular sonando.

 -Hola (dice suavemente)

 

Supongo, por el tono derretido de su voz, que está hablando con la Srta. Steele; está haciendo un buen trabajo dominando a la bestia salvaje, por cómo se oye. Así que me voy al área del personal.

Gail está dormida en el sofá; supongo que se quedó dormida esperándome. Dios, se ve preciosa, tan apacible. Y eso es precisamente lo queme hace sentir, en profunda paz. Y también tan caliente!

Me inclino y acaricio su mejilla.-Hola nena

Ella parpadea y abre sus ojos -Oh Jason! Regresaste! Tienes hambre? Tengo algo…

Pero no la dejo terminar. Mi boca está en la suya, aprendiéndose la forma de sus labios una vez más, recordando, respirando de su aliento. Ella suspira profundamente y el sonido recorre mi cuerpo en cascadas encendiendo cada célula de mi cuerpo.

La cargo en mis brazos y ella ríe.

 -Jason! Podríamos tener una conversación primero?

No lo creo, tengo pensado hacer cualquier tipo de comunicación con mi cuerpo.

Pateo la puerta, abriéndola y la arrojo en la cama. Ella está sin aliento, sonriéndome.

 

-Hablamos después entonces?

Tiro mi chaqueta al piso, me saco los zapatos y me quedo junto a ella, que se recuesta en un hombro y empuja mi pecho dejándome tendido en la cama. Ella se sube la falda y pasa una pierna a través, dejándola sentada sobre mí.

 -Creo que esa corbata  debería irse.

 Con una lentitud dolorosa, desata y saca la corbata delicadamente de mi cuello. Luego desabrocha los botones de mi camisa y la abre. Se sienten tan bien sus manos sobre mi cuerpo, he extrañado la forma en que me toca.

Ella desliza sus manos sobre mi pecho, pasa los dedos entre los vellos y jala, duro.

Después se inclina, haciendo que sus senos queden presionados sobre mí y a la vez va presionando sus dientes sobre mi cuello. Paso mis manos por su cintura y agarro su precioso trasero, subiendo la falda más arriba, hasta que queda recogido alrededor de su cintura.

 

-Estas usando medias de seda

-Regalo de bienvenida (respira sus palabras en mi cuello)

-Puedo abrir mi regalo ahora?

-Bueno, no creo que pueda esperar hasta Navidad (ríe suavemente)

 

Ella se arrodilla así puedo bajar su ropa íntima. Agarro sus caderas y paso mis dedos por la parte interna de sus piernas, disfrutando la sensación que me da su piel debajo de la seda.

Luego la giro de repente empujándola sobre el cubrecama.

Jalo su ropa interior hasta sacársela y la tiro por ahí. De alguna forma cae precisamente en la perilla de la puerta quedando colgada como una bandera de victoria.

Ella me toma de las muñecas y deshace uno de los puños, muy suavemente, luego el otro y luego me saca la camisa, pasando sus unas hasta atrás y adelante.

 -Aaaghh! ( Mierda, que bien se siente!)

Ella pasa sus manos por mi erección, duro, haciéndome saltar! Mierda, Gail!

Ella sonríe pero no dice nada, la deseo tanto! Me saco las medias, porque en serio, que tipo de pajero coge con las medias puestas? luego ella me ayuda con los pantalones y los boxers, es una agonía sentir sus manos tibias recorrer mi cuerpo.

Me jala hacia ella  pasa la punta de su dedo índice por la punta de mi erección, la mueve en círculos y la guía hacia ella.

Ahh no puedo más!

Me meto dentro de ella con un movimiento fuerte y ella se queja, arquea la espalda hasta que queda fuera de la cama. Dios, quiero hacer esto suavemente pero no puedo contenerme. Le doy con todo lo que tengo y ella me acompaña en cada movimiento, sus unas rasguñan mi espalda, su boca está abierta, sus ojos cerrados. Puedo sentir sus medias de seda cuando sus piernas me atrapan por la cintura fuertemente. Trato de aguantarme pero no lo voy a lograr, ella es tan suave, tan dulce, esta tan mojada, así que llego, llego rápido, mis músculos están rígidos.

Caigo sobre ella. Contengo mi peso en mis antebrazos, y siento que me abraza fuerte, siento los botones de su blusa presionando mi pecho.

Salgo cuidadosamente y me recuesto junto a ella.

 -Me puedo sacar la falda ahora? Dice con una sonrisa.

 Sigue amontonada alrededor de sus caderas, sus hermosas piernas  abrazadas en seda. Diablos, es tan sexy!

 -Déjala ahí. (Murmuro mientras me acerco y la beso, mi erección comienza de nuevo, empujando su cadera.

-Ya? (dice riendo suavemente)

-He estado fuera toda una puta semana Sra. Jones;  es mucho el tiempo para compensar. Creo que me debe mínimo unas 6 veces.

-Lleva la cuenta, Sr Taylor?

-Solo mantengo a mi personal feliz, Sra. Jones.

 

Me golpea juguetonamente.-Bueno, no ha hecho un mal trabajo hasta ahora, Sr Taylor, pero le daré mi opinión más tarde.

-Tomare lo que me quieras dar, nena, Tenemos toda la noche.

Cierro mi boca en la suya y me muerde el labio, fuerte.

 

*****

 

Gail

 

Realmente quería hablar con Jason pero creo que nos desviamos. Sucede a menudo y en este momento él es un hombre con una misión. Ver el deseo candente en sus ojos, solo eso me enciende de una manera que no puedo explicarme. Y vaya que tiene stamina.

Si Jason ha estado fuera por más de 24 hrs, debo esperarme una sesión equivalente a Pilates, Yoga, Zumba y los antiguos aeróbicos todos en uno.

El último fin de semana Allison me pregunto en la mesa como es que hacía para mantenerme en forma. Casi me ahogo con el puré de papas. La respuesta es una que no se la puedo compartir.

Quisiera que Jason le agradara, pero después de 4 años no creo que vaya a cambiar su opinión. Ella dice que él es peligroso; que por la naturaleza de su trabajo, él es adicto al peligro. Realmente espero que no sea verdad, pero a veces, algunas veces pienso que puede que tenga razón.

En este momento solo quiero pensar en el hombre que tengo a mi lado, así que todos los recuerdos de conversaciones con mi hermana tienen que ser desplazados, así que me concentro en él. Bueno, una cosa más, Tendré que mandar esta falda a la lavandería.... otra vez!

El  cierra su boca en la mía, y agarro su labio con mis dientes, y lo muerdo fuerte, el gruñe y pasa sus manos por mis piernas, mi cintura, mi blusa, se arrodilla sobre mí  y abre los botones de mi blusa, pasa la lengua entre mi escote, me huele, puedo sentir su barba creciente en mi piel, raspando, quedare roja después de esto, pero no me importa.

Buena razón para que mi uniforme conste de falda y blusa.

Abre los demás botones y me sienta, me saca la blusa y la deja en el piso junto al resto de la ropa. Se sienta detrás mío apoyándose en la cabecera de la cama, y me jala entre sus piernas, y comienza a darme un delicioso masaje, profundo en mis hombros y los músculos de mi cuello. Sus desos fuertes quitan de mi cuerpo todo el stress y tensión de la última semana, luego pasa la lengua por la parte trasera de mi cuello. Sus dedos recorren mi espalda, van hacia el frente y encuentra las copas de mi brassier. Masajea mis senos y yo apoyo mi espalda en su pecho, con mi cabeza apoyada en su hombro.

Desabrocha mi brassier y lo desliza.

 -Jason la blusa tiene que irse esta en el camino de todo

-OK (accede pero no muy convencido) Déjate las medias.

 Que tienen los hombres con las medias? Sonrío, no me importa. Me paro y deslizo mi arrugada falda al piso. Miro a mi hombre.

Su piel tiene la luz de un bronceado permanente, que sé que se oscurece rápidamente bajo el sol. Sus piernas, largas, hermosas, tonificadas como de corredor, su estómago y su pecho musculosos, y sus brazos fuertes, algo que ni Allison puede negar. Mi hombre luce fabuloso/

Su cabello siempre casi rapado, es una capa suave por la que me encanta pasar mis dedos. Sus ojos están oscuros, casi nunca develan nada, pero ahora son cálidos y llenos de humor y deseo.

Si, hablaremos mañana, o la próxima semana, o el próximo año...

 

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