CAP. 17. INFIERNO SOBRE RUEDAS

 

La Srta. Steele se ha ido manejando en su flamante Audi A3 rojo y yo he llevado al jefe a Grey House. Ahora me dirijo a Escala para ayudar a Gail con las compras del supermercado. Tener a 4 adultos en casa ha vaciado las reservas de la despensa, aparentemente.

Gail esta esperándome en la entrada del edificio cuando llego. Mierda!, que bien se le ve. Hay algo increíblemente sexy en vestir una blusa blanca impecable y una estilizada falda entallada: toda esa pasión, esas curvas asombrosas, escondidas bajo un severo uniforme. Quizá sea cosa mía. Nope: no son solo cosas mías Frank el puto portero le esta echando demasiados ojos. Retrocede pajero de mierda, ella ya tiene dueño!

Me estaciono a una corta distancia de la entrada. No hay forma que ese pajero le vaya a abrir la puerta del auto. Salgo disparado y le doy a Frank una mirada amenazadora. Solo de aviso. La entiende y no toma acción. Sip, mensaje recibido y comprendido,  cuello de lápiz

Asisto a Gail mientras sube al auto, quien me mira curiosa con una ceja subida.

Si, yo cuido de mi mujer.

-Hacia donde, Señora?

-Al norte de la cuidad por favor, Jason. The Market. Realmente tengo que hacer una gran compra, y ellos tienen la mejor selección de quesos. Ha sido muy agradable que la Srta. Steele se haya quedado, es un dulce, pero al parecer hemos consumido mucho más que lo habitual.

Probablemente hayan pasado todo su tiempo juntos cog… foll… hmmm, Necesitan recuperar energía.

-Podría decir lo mismo de ti, Jason (Me dice desafiante)

-Soy adicto a ti, nena. Me abre el apetito… y no solo de comida.

-Concéntrate en manejar, Jason.

-Si Señora (le sonrío -ella mueve la cabeza, pero también sonríe.)

-Bueno (Dice interesada) Al menos el Sr. Grey volverá a su rutina normal por unos días.

 Okay, aclaremos algo, Normalidad y el jefe son un par de conceptos que usualmente no encontraría en una misma oración. Además, creo que Gail se equivoca.

 -Tú crees? Porque podría apostarte que será lo mismo que paso en Portland otra vez.

-A que te refieres.

-Gail, será salir a correr temprano en la mañana, ejercitarse en el gimnasio a todas horas, sacándole la mierda a Claude, y gritándole a Olivia hasta que vomite. Mejor hay que abastecernos en la sección de prevención contra tormentas porque el Huracán Grey ha regresado a la ciudad.

-Oh Dios.

Si.

-Pobre Olivia

Hay una pausa

-Crees que la Srta. Steele sea la indicada para él?

(Encojo los hombros) -Quizá, pero no me sorprendería que el jefe se las arregle para cagar la relación.

-Que quieres decir? El parece muy interesado en ella: Oí que le dijo a Andrea que averigüe que vuelo estaba tomando y que lo mejorara a Primera Clase. De hecho, le ofreció el jet, pero ella lo declino. Me gusta ella. Y él parece completamente enganchado. Así que por que la… cagarria … como tú dices

Es una buena pregunta pero un poco difícil de responder. El jefe intenta ser un buen tipo. Más allá de asustar hasta las patas a la pobre Olivia, y la mayoría de sus empleados, se preocupa mucho del bienestar de todos. Les brinda seguro médico y dental de primera línea, y de hecho, dado a que sea muy difícil que se tome un día libre, sus pagos por los feriados son mucho mayores a lo que la mayoría de las demás compañías ofrecen. Nada de eso se aplica a la Srta. Steele.

-Lo digo porque nunca antes tuvo novia, no una de verdad. Porque no sabe como manejar la situación cuando ella lo enfrenta. Porque no está acostumbrado a poner los sentimientos de otra persona antes que los de el mismo. Cuando la conocí, pensé que era una chica delicada y tranquila. Pero a su manera, ella no le aguantara sus mierdas.

-Eso es bueno no?

-Si, quien quiere a una mujer que hace todo lo que se le dice todo el tiempo?

 

Gail me voltea los ojos, y con la colita del mío veo que se está aguantando una sonrisa.

-Solo pienso que aunque a una parte de él le gusta que ella lo enfrente, él no tiene un… una forma de manejarlo, excepto…

Dudo en terminar la frase, igual no necesito hacerlo.

-Comprendo a lo que te refieres (Dice Gail en tono serio) Ojala que te equivoques, Jason.

Yo también.

Estacionamos en el garaje subterráneo del Mercado Metropolitano Reina Anne. Y acompaño a Gail al deli mientras ella verifica lo que parece ser una enorme lista.

-Jason, porque no vas a tomar un café: esto va a tomar un poco de tiempo. Me darías una media hora?

-Claro nena.

Así que me voy a una cafetería por ahí cerca, agradecido por poder pasar un poco de tiempo leyendo la sección deportiva del Seattle Times, y me fijo en los Cougars y los Redhawks.

Ya habiendo pasado unos 20 minutos, veo una conmoción en la caja registradora. Me levanto de golpe, empujando la silla hacia atrás, y mi reacción automática es tocar mi sobaquera. Pero es completamente en vano, y me siento un poco estúpido al ver que la causa de aquella escena eran dos ancianas en la línea de autoservicio con una expresión de gran sorpresa y molestas: habían comprado té y galletas, las cuales reposaban a lo largo y ancho del mostrador y todas las monedas de la mujer que lucía la mayor de las dos, regado por todo el piso.

Si, ya veo los titulares: Oficial de seguridad envuelto en la masacre de las abuelitas.

Por suerte nadie se ha dado cuenta de mi revolver Korth, y la camarera está más concentrada en limpiar lo que he salpicado.

 -Las puedo ayudar, Señoras? Acostumbran a despilfarrar su dinero de esta manera?

Me agacho y comienzo a recoger todas las monedas que encuentro.

 

-Oh muchas gracias jovencito! Gracias! No sé qué me paso! Tengo las manos de mantequilla, que torpe!

-No es nada, Señora. Estoy contento de poder ayudarla.

Son aproximadamente unos 5 dólares en monedas, y creo que las he recogido todas,

Mientras tanto la camarera ha repuesto mi café y muffins con poca gracia y elegancia, y los ha puesto en otra mesa disponible. Las abuelas todavía están nerviosas por lo acontecido y sinceramente quisiera samaquear la cara de pitbull  amargo que tiene la camarera.

Pongo todas las monedas en una mesa

 Aquí tienen señoras, cuiden de sus pertenencias.

-Oh muchas gracias jovencito...Por favor, déjenos invitarle un café, como recompensa por la molestia, lo interrumpimos.

-No fue nada, señora, ya había terminado de cualquier forma. Me alegra haberla ayudado

 Con eso, terminamos, chequeo mi reloj y es hora de buscar a Gail.

Puedo ver a las abuelas despidiéndose por la ventana mientras salgo. La que rego las monedas hasta me lanza un beso. Carajo, si solo tuviera dientes, hasta me hubiera silbado. Sip, aun puedo.

Gail ya está terminando en la caja registradora cuando la alcanzo. La ayudo a meter las bolsas en el carrito y las llevamos al SUV.

 -Que te tiene tan contento? (me pregunta)

No me había dado cuenta que estaba sonriendo, con razón mi cara se sentía tan rara.

-Una mujer me invito un café. Supongo que le habré parecido guapo

-No puedo discutir contra eso, Jason. Debería ponerme celosa?

-No, nena, no es mi tipo

 

De vuelta a casa, escuchamos las canciones de la película Evita. Que tienen las mujeres con eso de escuchar los temas de las películas? No lo entiendo.

Solo me da tiempo de ayudar a Gail a llevar las bolsas del súper a nuestra cocina, cuando mi blackberry suena.

-Me tengo que ir, nena. El jefe quiere que lo recoja.

-Oh, entonces mejor me apuro y comienzo con la cena.

 Y se da vuelta para irse. Oh no nena, aun no. La envuelvo en mis brazos y la beso, con fuerza. Su brillo labial sabe a fresas.

 -Jason, que se te ha metido esta semana? (se suelta de mí, sin aliento)

-Me parece que es lo opuesto, nena.

Me tira una toalla pero la esquivo estratégicamente.

Llego a Grey House y me estaciono en la entrada y le mando un mensaje de texto al jefe haciéndole saber que ya he llegado. Me apoyo en el techo del SUV y Joe, el oficial de seguridad del Lobby sale a tomar un poco de fresco.

-Hola Joe, algo que reportar?

-Nah, Sr Taylor.

-Alguien ha perdido su trabajo hoy? El jefe ha despedido a alguien?

Joe me cuenta: -Olivia casi termina apaleada hoy. Leonie me dijo que ha estado llorando casi todo el dia en el baño de damas… Otra vez

Volteo los ojos:-Que hizo esta vez.

-El Seattle Times llamo para confirmar un rumor que ha estado circulando: Han oído que el jefe iba a llevar a alguien a una de esas Galas elegantes el sábado

-Y?

-Aparentemente Olivia dijo: No puedo confirmar o negar que la Srta. Steele vaya a acompañar al Sr Grey

 

Muevo la cabeza. Olivia realmente es tonta como una oca: -No puedo creer que haya caído con eso. Andrea debe estar volviéndose loca.

 

Joe sonríe -Si, ha estado respondiendo llamadas desde ese momento. Y el sr Grey estaba enojado con eso. Así que es cierto? el jefe finalmente se consiguió una novia?  Siempre creí que era un camino desviado en la carretera.

-Sin comentarios, Joe, sin comentarios.

 

Vemos que le jefe pasa embalado por el lobby, los empleados prácticamente esquivándolo. El realmente lleva la frase: parece enojado a una nueva y total dimensión diferente.

Así que, qué hay de nuevo? Joe se pone derecho, y le abre la puerta. Grey le frunce el ceño y muy despacio le da las gracias. Entra y se sienta sin decir una palabra, la tensión lo aborda en olas. Va a ser una laaaaaaarga noche.

Me meto al tráfico de la noche, En el espejo retrovisor veo que el jefe mira su blackberry cada par de segundos. No hay q ser un genio para darse cuenta que está a la espera de que la Srta. Steele se comunique con él.

Finalmente recibe el mensaje y visiblemente su cuerpo se relaja. Es irritante darme cuenta que yo también me relajo al mismo tiempo. Tendré que poner en mi calendario una nota que diga: Hazte una vida propia!

Todo el tiempo de vuelta a Escala, se la pasa escribiendo mensajes de texto en su blackberry, se le ve bastante contento. Quizá ella realmente lo extrañe. Él ya ha hecho que Welch chequee a la madre y el nuevo esposo, y estoy un poco sorprendido que no haya puesto ningún tipo de vigilancia. Solo controla sus movimientos vía  celular

Es compulsivo, pero es más fuerte que él. Si ella supiera la cantidad de tiempo que el pasa preocupado por ella, probablemente correría huyendo hacia las montañas. O se sentiría halagada. Nah… voto por las montañas. Pero eso ella no lo sabe. La inocente Srta. Steele: aún no se ha dado cuenta que se ha convertido en el centro del universo de Grey.

Cuando llegamos se va directo a su oficina, diciendo que comerá después de haber ido a correr. No es que me importe, al menos en este trabajo me mantengo en forma.

Corremos un aproximado de 6 millas, y como predije, es el Heathman en Portland otra vez: corriendo para intentar vaciar su cerebro; corre para escapar de sus pensamientos, corre para escapar su compulsión sobre el control. Pero nunca puede correr lo suficientemente rápido. Hasta me da pena.

Gail le sirve un riquísimo steak de Sea Bass con papas fritas y ensalada. Sé que esta riquísimo porque estamos comiendo lo mismo. Él come solo.

 

-Como lo encuentras?

 

Le frunzo el ceño a Gail, Caramba, no podemos tener una cena en donde no hablemos de él?

 

-Cagado como siempre.

-Jason!

Encojo los hombros. Es la verdad. Ambos lo sabemos.

-Quizá deberías ir a hablar con él.

-Y decirle que? Él es mi jefe, no mi amigo. Y la única persona con la que él quiere hablar está a 2,942 millas lejos de él.

-Creí que ella iba a ver a su madre?

-Claro, pero también le dijo que necesitaba un descanso de él. Le dijo que estaba loco.

-Noooo, no le dijo eso (me lo dice incrédula)

-Si, fue bastante gracioso. Pero sabes, él le ofreció ir a Georgia con ella. Y ella le dijo que no creía que fuera una buena idea.

-Oh Jason, a veces ustedes los hombres son tan literales.

Que? Me está comparando con él?? No, eh?

-Estoy segura que lo va a extrañar, si es que le da la oportunidad. Pobre sr Grey.

-No tiene nada de pobre.

-Sabes a lo que me refiero, Jason.

Como sea.

Mi blackberry vibra.

-El jefe se va ir al gimnasio: iré a darle una chequeada, vuelvo enseguida, nena.

No anticipo que haya ningún problema, la mitad de las 245 unidades de Escala están ocupadas, y no muchas de ellas han descubierto el gimnasio. Menos después de las 11pm

Sip, el lugar esta desierto, así como le gusta al jefe. A veces me pregunto si se habrá comprado el edificio entero para el solo. El realmente no es de los que socializan.

 

-Gracias Taylor. No te necesitare más por hoy, pero quiero ir a correr  mañana a las 5:30am

 

Sip. el puto Portland otra vez.

Regreso y persuado a Gail de que limpiar y ordenar no es nada interesante comparado a lo que tengo en mente. Ella es una mujer de poca voluntad: Y adoro eso en ella.

Me quedo dormido en sus brazos. Pero no por mucho, a la mitad de la noche me parece escuchar vagamente que el piano está sonando.

A las 5am me salgo de la cama, considerando seriamente contactar a la Srta. Steele y rogarle de rodillas que regrese más rápido de lo que planea. Quizá si le ofrezco dinero…

Algo bueno de correr en la mañana tan temprano es que rompe la rutina. Me pone un poco nervioso que el jefe corra siempre el mismo trayecto a la misma hora varios días consecutivos. Lo hace un blanco fácil. Solemos cambiar las rutas, pero igual. Y después de que Olivia ha metido la pataza, puedo esperarme que los paparazzi atacaran con fuerza. Quizá más el sábado que ahora. Aunque no creo que esas mierdas de personas se despierten a seguir a alguien a las 5am

Parece de mejor humor camino a la oficina, así que asumo que la Srta. Steele ha sido bondadosa y le ha enviado algún email, aunque parece preocupado, no con su habitual carácter de mierda.

El día pasa lentamente. El único entretenimiento es ver a Olivia intentando evitarla mirada glaciar de Andrea y mantenerla de buen humor. No parece posible, de ninguna manera. No quisiera joder a Andrea, tiene pinta de poner de rodillas a un hombre con una simple mirada. Esa es la forma en la que sigue conservando su puesto como Asistente Personal de Grey por tanto tiempo. El acto de la rubia relajada no va con ella. Podría helar cubos en su trasero, el problema es que a ella le gustaría.

El jefe insiste en ir a correr nuevamente para la hora de refrigerio.  Me hace reír de una manera silenciosa, cuando la mitad del personal femenino que está en el lobby a la espera de que regresemos para ver al jefe todo sudado. Suenen, lindas: lo que Uds. quieren nunca va a suceder. Mierda, hay hasta mujeres de la edad de mi madre. Acaso no les da vergüenza desear a un tipo de 27? No, Nada, Zilch, None, Zip. Que pregunta estúpida.

Poco después del almuerzo, Ros viene a mi oficina y toca la puerta.

 -Tienes un momento, Jason

-Claro, Ros, que necesitas

 

Ella entra y cierra la puerta… hmmm

 

-Que le pasa a Christian? está trepando por el edificio en la ultima hora. Me sorprende que el lugar no este en estado de alerta. Barney ya ha amenazado con renunciar, un tipo al que  nada lo molesta; Olivia se la pasa llorando, aunque eso ya no es novedad; y Joyce en Relaciones Publicas ha tenido que ordenar pastelillos y pie de Limón para el personal de toda una planta para evitar una renuncia masiva. Necesito saber que está pasando Jason, no te preguntaría si no fuera importante. No creo que tenga nada que ver con el negocio, pero de ser así…

-Ros, tu sabes que no puedo hablar del jefe.

-No me vengas con esa mierda, Jason. Lo conozco ya por 7 años y nunca lo he visto así. Necesito saber cuál es el problema.

 

Tiene razón: necesita saber, pero es que yo no quiero ser el soplón. Tomo una bocanada de aire profundo.

 

-Es por una mujer.

Pestañea -Una mujer?

 

Carajo, acaso hay eco?

 

-Qué tipo de mujer?

 

Oh no me jodas, el tipo que tiene tetas y culo! Que quieres decir con: Que tipo de mujer?…

La miro de manera impasiva, esperando a que le caigan las fichas. Espero. Y espero. Y… me rindo

 

-Su novia, Ros.

 

Su expresión salvaje de incredulidad hace que me quiera reír a carcajadas, pero entonces, lentamente, una pequeña sonrisa se dibuja en sus labios

 

-Así que los rumores son ciertos. Christian tiene novia. Y como es ella? OK, no me respondas eso, no es de mi incumbencia. Pero bien, que bien! (Hace una pausa en medio el ataque de adulación en el que está) Pero entonces, porque esta de tan mal humor? Tiene que ser un cambio considerable para el no? que se la den?

 

Si solo supiera que gracioso es

 

-Ella tuvo que salir de viaje.

-Oh, bueno eso explica todo. Primer amor y todo eso. Bien, no es nada de lo que me tenga que preocupar. Eso creo

Ella frunce el ceño y mira hacia arriba -Esta novia… por si acaso, ella no ha ido a Savannah, verdad?

 

Y como carajos sabe eso?

 

Ros sonríe -Christian menciono que había un terreno por allá que le interesaba ver. Me preguntaba por qué de repente se le ocurrió Georgia, cuando había puesto tanto tiempo y dinero en Detroit. Bueno, bueno, Christian enamorado, esto se pondrá interesante

Si si, acaso no sabes que es la maldición china: Que vivas tiempos interesantes

Ella se va sonriendo a si misma, pero mi boca no quiere hacer lo mismo. Esto me da mala espina.

 

 

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